«Un tercio de los menús que se sirven en estos centros escolares no están supervisados por profesionales con formación acreditada en nutrición humana y dietética, según un reciente informe de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Para luchar contra esto, el real decreto indica que todos los centros escolares con comedor deben garantizar a los estudiantes un consumo diario de fruta y verdura fresca
Cinco comidas saludables a la semana para todos los menores escolarizados en España. Este es el objetivo que persigue el nuevo Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles aprobado este martes en el Consejo de Ministros, con el que quiere dar su carpetazo definitivo al problema de la alimentación infantil y juvenil en los entornos educativos.
De esta forma, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, quien ha presentado el texto, ha explicado en una rueda de prensa posterior que va a asegurar que todos los niños, niñas y adolescentes de nuestro país tengan acceso cada día a «una alimentación sana, nutritiva y variada en los comedores escolares, con independencia del nivel de renta de sus familias y su código postal«.
La nueva medida llegará a centros públicos, concertados y privados que imparten educación infantil (2º ciclo), educación primaria, educación especial, Educación Secundaria Obligatoria, bachillerato o ciclos de formación profesional de grado básico o medio.
Fin de las bebidas azucaradas, energéticas y bollería industrial
Otro punto destacado del real decreto, según ha señalado Bustinduy, es la prohibición de servir bebidas azucaradas en las comidas de los centros escolares, así como su venta en máquinas expendedoras y cafeterías dentro de estos centros. En la misma línea, también se eliminarán las bebidas energéticas y los productos de bollería industrial. Solo podrán venderse productos que no superen los 5 gramos de azúcares por porción envasada y que cumplan con los criterios nutricionales recomendados por organismos como la OMS en cuanto a grasas, azúcares y sal.
Comidas como pizzas, empanadillas o frituras que sean precocinadas solo se podrán servir una vez al mes como máximo.
Los centros educativos deberán ofrecer menús veganos. Se exigirán alternativas alimentarias por motivos éticos o religiosos, como ya ocurría con las alergias e intolerancias
Esto significa, en la práctica, que los centros educativos dispondrán de menús veganos o sin cerdo si así lo solicitan las familias. Hasta ahora no existía una regulación homogénea sobre este asunto y la decisión quedaba en manos de las comunidades o, incluso, al criterio de las escuelas.
Solo se garantizaban los menús diferenciados en el caso de alergias o intolerancias alimentarias.»
